|
Con una inversión de 6.2 millones de dólares, Gas del Caribe inicia los trámites para obtener los permisos para construir un ducto de 37 kilómetros que atravesaría la principal zona turística de Quintana Roo para abastecer el combustible de manera directa a comercios, restaurantes y hoteles en un proyecto similar al polémico gasoducto de 126 kilómetros que actualmente se construye a lo largo de la Riviera Maya. CANCUN, MX.- De manera similar al proyecto de expansión que actualmente se encuentra en construcción a lo largo de 126 kilómetros en la Riviera Maya, la empresa Gas del Caribe S. A. de C. V., filial del Grupo Zeta, uno de los consorcios más poderosos de México en la venta y distribución de gas, confirmó los planes para construir un gasoducto para abastecer de manera directa a toda la Zona Hotelera de Cancún.
De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto que fue ingresada el pasado 23 de enero ante la Semarnat con el nombre de “Construcción y Operación de un Ducto para distribución de Gas Licuado de Petróleo en la Zona Hotelera de Cancún”, el gasoducto tendría una extensión de 37 kilómetros y representaría una inversión de poco más de seis millones 238 mil dólares.
Según el documento, mismo que puede ser consultado en internet con la clave 23QR2009G0004 en la página de la Semarnat, el trazo del ducto comenzará en la planta de distribución y almacenamiento propiedad de Z Gas, ubicada en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Cancún y finalizará en el kilómetro 0 del Boulevard Kukulcán.
Como supuestos beneficios, los promotores del proyecto señalan que el gasoducto permitiría a los hoteles retirar los tanques de almacenamiento de sus instalaciones con los que actualmente se abastecen y que, además de restarles espacio, dan mala imagen al turismo, pero también eliminarían los riesgos del transporte del combustible a través de pipas, que es como hoy por hoy se brinda el servicio.
En la actualidad la distribución de gas LP en Cancún se realiza a través de unas 2 mil 500 operaciones de trasiego al mes, en las que intervienen 7 pipas de aproximadamente 13.5 m3 de gas como líquido presurizado, explican en el documento.
El objetivo de esta red, según Gas del Caribe, es sustituir esta forma de distribución de gas LP disminuyendo con esto el riesgo inherente al transporte terrestre en vehículos repartidores y el riesgo que conlleva que los usuarios tengan dentro de sus instalaciones tanques estacionarios de gran capacidad de almacenamiento.
Aunque esto no lo mencionan, por supuesto, este proyecto también le permitiría a Gas del Caribe tomar ventaja de la competencia al dar un servicio directo que, eventualmente, le representaría mantener como clientes cautivos a los principales consumidores del combustible de la industria turística de Cancún.
En este punto hay que recordar que Gas del Caribe recibió en diciembre del 2004 la aprobación para construir un gasoducto similar al que aquí se presenta a lo largo de 126 kilómetros, aunque con una inversión de 19 millones de dólares.
Este gasoducto también inicia en la misma planta de almacenamiento en las inmediaciones del aeropuerto de Cancún desde donde partiría el ducto que atravesaría la Zona Hotelera, aunque se dirige hacia el sur hasta la ciudad de Tulum, atravesando toda la Riviera Maya (Playa del Carmen incluida), haciendo uso del derecho de vía a lo largo de la carretera federal.
Ese proyecto, sin embargo, fue objeto de gran polémica cuando en septiembre del 2005 Gas del Caribe decidió iniciar su construcción sin tener los permisos municipales, tanto de Solidaridad como de Benito Juárez, lo cual provocó que los dos ayuntamientos clausuraran los trabajos, iniciándose un largo proceso de negociación para finalmente conseguir el aval prácticamente un año después.
Actualmente este primer gasoducto se sigue construyendo aunque todavía no ha llegado a la ciudad de Playa del Carmen.
DATOS TECNICOS
De acuerdo a la MIA Particular, que está catalogada en la modalidad B que incluye actividad “altamente riesgosa”, el nuevo proyecto de Gas del Caribe consiste en la construcción, instalación y operación de un ducto de transporte de baja presión de gas LP en estado gaseoso, utilizando tubería de polietileno de mediana densidad de 10 pulgadas de diámetro y 37 kilómetros de largo para suministro del combustible a los hoteles ubicados a lo largo de la Zona Hotelera de la ciudad de Cancún.
Considerando la longitud de la red a instalar, los promotores explican que se consideró aprovechar las instalaciones existentes y que son propiedad de la empresa.
De este modo, el proyecto tiene su inicio a partir de su conexión en la planta denominada Caribe II, ubicada en la proximidad del aeropuerto, a la que se puede acceder por un camino de terracería y con punto final en el cadenamiento 0+000 del Boulevard Kukulcán, todo ello en el territorio del municipio de Benito Juárez, Quintana Roo.
El ducto de 10 pulgadas estaría enterrado en el derecho de vía de la Carretera Federal 307, y dentro de la zona urbana en ambos lados del Boulevard, tanto del lado del la laguna como del lado del mar, que es donde se concentra la mayor parte de la demanda, utilizando zonas jardinadas y banquetas, sin afectar áreas adoquinadas o con equipamiento, como son casetas telefónicas, paradores de autobuses, fuentes y otros elementos urbanos.
El trazo del ducto incluye el cruce de 2 cuerpos de agua, que el Boulevard atraviesa por el puente Nizuc y por el Caleta. En ambos puntos --se precisa-- el ducto pasará 3 metros por debajo del lecho de los cuerpos de agua para posteriormente seguir la trayectoria como se ha descrito. Estos cruces se realizaran con la técnica de perforación direccional, con el fin de no tener afectaciones a los cuerpos de agua.
El ducto tendrá una presión de operación de 3.16 kg/cm2man (45 Psi. Dentro del predio de cada uno de los usuarios, se instalará una estación de medición y regulación de baja presión para fines de facturación, apegándose a las distancias de seguridad que marca la NOM-003-SECRE-2002 con respecto de otras instalaciones.
La vida útil mínima del ducto considerada para efectos de diseño es de 30 años; sin embargo, en la práctica se estima que puede ser mayor, tomando en cuenta el mantenimiento de los componentes del gasoducto y a la operación del mismo.
Según esta información, los materiales están garantizados por 99 años y en la operación pueden ser remplazados paulatinamente conforme se establezca en el programa de mantenimiento en acciones de largo plazo.
En caso de ser autorizado este proyecto, Gas del Caribe consideró que el gasoducto, que se construiría en tres etapas, podría estar terminado en un plazo de 14 meses, que puede variar dependiendo de las circunstancias que incluyen aspectos como las temporadas altas y bajas de afluencia de turismo, para evitar molestias y contratiempos a los visitantes.
Debido al interés que este proyecto puede generar al atravesar la Zona Hotelera de Cancún, se espera que se realice una consulta pública y una eventual reunión pública de información para que Gas del Caribe explique los detalles de la obra y aclare dudas.
De acuerdo con la bitácora de evaluación del proyecto por parte de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental, la Semarnat tendría hasta el próximo 21 de abril del 2008 para emitir un resolutivo, en caso de que no se registraran atrasos o contratiempos. (Noticaribe)
|